En este preciso instante, en el
Estudio Troy suceden cosas que a ojos y oídos de los profanos, serían calificadas de, al menos, raras.
En mis audífonos suena música de
Debussy, el
Clair de Lune, interpretado por
Isao Tomita. Hace un rato, sonaba
Vangelis y un track de su álbum
"Spiral", la inolvidable
"Ballad", que tiene una base de la música
Sufí. Nuevamente regreso a Debussy y su Arabesque No. 1, también con Tomita y daré una vuelta en los
Magnetic Fields de
Jarré. Por su parte,
Andreas Vollenweider, que es un pacifista consumado, (nada extraño en un suizo) me transporta al infinito azul de las estrellas con su
arpa prodigiosa y modificada especialmente por él mismo. Toda esta música es especial, no para cualquier momento. Para escucharla
se requiere una cierta sensibilidad, que va siendo cada vez más escasa dada la impresionante popularidad de géneros a los que encuentro
muy agresivos y bastante faltos de estructura original.
Pero todo eso se olvida de inmediato cuando irrumpen las digitaciones de
Wendy Carlos en cualquiera de los cortes realizados en el álbum
"El sintetizador bien temperado", o
"Walter Carlos por pedido", donde nos recrea con la música de
Bach después del éxito más que relevante que tuviera en 1964, cuando se lanzó el primer disco LP de éxito reconocido
"Bach Electrónico I".
Poder catalogar todas estas expresiones en un sólo género musical es tarea harto subjetiva, pues mucha de ella parte de la
Música Clásica pero ejecutada con sintetizadores, coros vocales y electrónicos y arpas modificadas, como la de Vollenweider. Le llaman
"Música Electrónica" en términos generales, pero también suele confundirse con el estilo
Techno pop, como el que desarrolló felizmente Jean Michel Jarre. De hecho, a él se le conoce como
El Padre del Techno pop y suelo escucharlo con frecuencia. También hay subgéneros y subcatálogos y subestilos que alimentan esta corriente fecunda y enorme a la que muchos denominan simplemente
New Age. Es un poco de todo eso.
En
Punch!! FM hace rato que deseaba abrir un canal para este tipo de corriente musical, y para no perdernos en ambigüedades lo he llamado
X-perimental.
Quiero dedicar este apartado especial, a una mujer que me ha enseñado que puedo dar más de mí mismo en diferentes ámbitos.
Gracias, Hellen. Esto es para tí.
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