Me gusta la Coca-Cola, como algunas otras bebidas gaseosas. No tanto como a mis hijos, pero sería absurdo negarlo. También me gusta la publicidad bien hecha, cuando se apoya en valores humanos para vender la idea. Evidentemente detesto mensajes de esos que se basan en la sonrisa fácil o idiota o los que promueven lo negativo de la naturaleza humana.
Hoy, me ha llegado a través de www.tumercadeo.com, a cuya web estoy suscrito, un spot para TV de Coca-Cola. Al estar mencionándolo aqui, ya le estoy haciendo a su vez, publicidad a esa bedida, aunque la verdad sea dicha, no creo que mi aporte logre que se venda más ni menos. No tengo aún los tamaños ni el arrastre como para generar algo así.
Pero de lo que se trata, es de comentar que, valga el anuncio, me interesa todo mensaje que nos haga reflexionar, que nos invite a descubrir que hay cosas de las que no nos damos cuenta o que infravaloramos. La búsqueda de la felicidad debería ocuparnos cada día, sabiendo de antemano, como dice en este video Don Josep Mascaró, que lo único que nos debería desagradar de la vida es que es demasiado corta en realidad.
Recuerdo un pasaje de "Ilusiones", de R. Bach (mi autor favorito entre todos), que dice así:
"¿Y qué haríais -preguntó el Maestro- si Dios os hablara directamente a la cara y os dijera:
´OS ORDENO QUE SEAIS FELICES EN EL MUNDO MIENTRAS VIVAIS´?
¿Qué harías entonces?"
Pues bien, más allá del propósito mercantil del anuncio, les invito a ser felices, ya sea que beban o no Coca-Cola.
Troy